Escapismo


Trapos sucios
21 junio 2010, 8:06 pm
Filed under: Ficción

La noche anterior había discutido fuerte con su marido. La última vez, hacia una semana, fue por la ubicación del horno nuevo; pero ahora el asunto era más serio. Ella le había pillado un mensaje de móvil bastante comprometido de una compañera de trabajo, y él no había sido capaz de negarlo. Llevaban más de un año en el que cualquier argumento era bueno para gritarse. La situación era insostenible pero ninguno daba el paso para romper aquello. A ella la soledad le espantaba, y si se divorciaba tendría que comer, cenar, dormir, vivir sola. No se sentía capaz de soportar el peso del vacío. Pero si él tenía una amante las cosas cambiaban. Ahora ella no pintaba nada. En realidad ya estaba sola. Esa noche, después de la discusión, él durmió en el sofá. Ella, en la cama, lloró con hipidos de rabia y pena. Ya no había nada a lo que agarrarse. Era el fin.

Por la mañana no se dirigieron la palabra y cada uno salió por su lado. A las once ella le llamó al trabajo, con la intención de suavizar la situación. Todavía no conseguía hacerse la idea de que todo había terminado. Le dijeron que él se había ido de vacaciones. Esto la extrañó ya que él no lo había mencionado. Le llamó al móvil, pero saltaba el contestador. Volvió a su tarea, cosa que consiguió a duras penas, teniendo en cuenta que le llamaba cada veinte minutos, siempre con la misma respuesta. Le dejó doce mensajes, cada vez más alterada, pidiéndole que llamara, el último fue gritando.

Llegó su hora de salida y cogió un taxi a casa. En cuanto entró por la puerta, la sintió vacía. A pesar de que sabía que él no estaba, le llamó a gritos. Recorrió las habitaciones y paró en el salón. Advirtió que faltaba un cuadro pequeño que él conservaba desde niño. Miró a su alrededor y no echó en falta nada más. Todo estaba en su lugar, dónde lo habían puesto juntos. Pero en el pasillo, en la pared de las fotos, advirtió que los marcos dónde aparecían los dos juntos ahora resultaban insólitos sin sus fotos. Cogió uno de los marcos vacíos y lo tiró contra el suelo haciendo añicos el cristal. Siguió hacia el dormitorio, daba grandes zancadas y respiraba fuerte. Cuando abrió el armario no se sorprendió de encontrar su lado vacío. Abrió con brusquedad los cajones con la ropa ausente, miró su mesilla, limpia, y el hueco donde antes estaban sus zapatillas. Se venció en la cama, no se creía que él se hubiera ido, así sin más. Estuvo allí tumbada largo rato. Pensaba en cómo sería su amante, seguro que era fea, o gorda, o sudaba mucho. Se sentía agotada, pero cuando alargó la mano hacia debajo de la almohada, esperando, sin éxito, encontrar su pijama, le entró un coraje que no la dejaba respirar. Después de tantos años, ni una palabra, ni una despedida amarga. El enfado que tenía la impedía hundirse. Cogió la almohada y la sacudió contra la pared, mientras repetía “hijoputa” como una letanía.

Volvió a llamarle al móvil, le dejó otro mensaje, le dijo que no iba a arruinar su vida, que se largara con la otra, que ya no le importaba nada. Llamó a los padres y a la hermana, no cogieron el teléfono.
Hizo un exhaustivo repaso por toda la casa. Fue descubriendo que él se lo había llevado todo: la ropa del trastero, los bártulos del golf, las cajas de cintas de video. Todo lo que le pertenecía había sido borrado. Dio muchas vueltas abriendo armarios y cajas.

Dejó el baño para el final, su albornoz tampoco aparecía colgado de su percha. Echó un vistazo general, no esperaba encontrar nada. Pero sus ojos se posaron sobre el cesto de la ropa sucia y su cara se iluminó. Se abalanzó, arrancó la tapa, y sacó todas las prendas buscando alguna de él. Solo quería aspirar su olor por última vez. Pero había sido minucioso. Arrodillada en el suelo, con la cabeza apoyada en el cesto, lloró durante mucho rato. Después, en un acto mecánico, cogió toda la ropa sucia desparramada por el suelo, y la metió en la lavadora. Se quedó desolada al mirar el tambor medio vacío.

Anuncios

16 comentarios so far
Deja un comentario

En realidad se habia ido hace mucho tiempo.
Es lo mejor que le podía pasar, es el primer paso para perder el miedo a estar sola, a encontrarse con uno mismo. ¿y si no me gusto?
Se dará cuenta con el tiempo.
Perfectamente descrito, de la rabia a la desesperación pasando por el aquí no ha pasado nada.

Comentario por Altea

Sí, creo que en algún momento de nuestra vida tenemos que enfrentarnos a la soledad de nosotros mismos. Nunca es tarde. ¡Gracias Altea!

Comentario por Elena

Normalmente se van con una que se parece bastante a ti, solo que la tienen menos vista.
De mí por lo menos se despidieron, jajajajaja!

Comentario por urraca

Desde luego un detalle que se despidieran de ti. Creo que perdiste a un gran hombre, 🙂

Comentario por Elena

Me gusta mucho el relato y cómo describe la sensación de angustia ante la soledad que se le echa encima. Luego, como siempre, él volverá a los seis meses, cuando ella ya se encuentre muy bien sola (o haya conocido a alguien que la ame) y será él quien se quede desolado mirando ése tambor lleno, pero sin él -:)

Comentario por Fátima

Sí, a veces pasa eso, pero otras es demasiado tarde y la soledad ya es gratificante.
Demasiado tarde amigo!

Comentario por Elena

Cruda descripción de una separación largamente anunciada y no por ello menos dolorosa. Ella deberá asumir su pena por no haber tomado el mismo camino primero. Y él deberá vivir con su cobardía de huir sin dar nada a cambio, ni una adiós. Su adiós fue el vacío. creo que él no deja nada atrás y eso es un adiós crudo y falto de sensibilidad. saludos renovados…José

Comentario por minicarver

Hola José, creo que hay personas que solo pueden irse así, a lo bestia. Lo peor se lo lleva la otra parte, sobre todo si no quieres quedarte solo. Bienvenido de nuevo.

Comentario por Elena

Muy bien relatada esa angustia que produce el miedo a la soledad.
Y precisamente porque no se atisba en ningún momento el dolor por la ausencia de él, sino sólo el espanto ante el vacio, aquí hay más de un cobarde, irse así es cobardía pero también lo es la actitud de ella no enfrentandose al problema que ya venía de lejos.

Comentario por Maria1

Más cobarde ella.
Creo necesaria una temporada de soledad para encontrarse a uno mismo, pero a casi todos, en algún momento, nos ha dado miedo esto.

Comentario por Elena

Muy bien Elena! esperaba un final sorprendente, como que el marido no existía, que era todo una invención y siempre había estado sola, pero casi me gusta más este final, sencillo y crudo, como el resto del relato…

Comentario por Latere

Gracias Tere! No soy mucho de finales sorprendentes y sí de la cruda realidad que al final es la que todos vivimos. Pero oye tu versión es una buena idea.

Comentario por Elena

Elena, siempre estas historias o relatos dejan enseñanza, aquí no hay nada escrito es realmente difícil llevar una relación puede ser a veces falta de madures, a veces por situaciones que el tiempo se encarga de cambiarlas cuidado personal, ocio, costumbres,modos de pensar y creo por sobre todo el mantener una pequeña distancia o un tejo de privacidad como queriendo no perder la chispa del inicio, antiguamente se guardaba silencio, saludos

Comentario por sinBalas

Sí, las relaciones amorosas son un mundo insondable y desconocido en cada caso. La mayoría de las veces no sabes por qué pero ocurre: la relación se hunde. Gracias sinBalas!

Comentario por Elena

Hola Elena:
Tienes un estilo claro y eficaz para describir las emociones, los pensamientos, el conflicto. Tu relato esta perfectamente cortado, limites justos, se acomoda perfecto al cuerpo de tu protagonista y a su mundo (en el que se ha producido un terremoto).
Te felicito.
Me suscribo a tu blog, asi me entero de tus proximos relatos… voy a leer anteriores

Comentario por Javier Revolo

Gracias Javier por tu comentario tan positivo. Me es fácil describir emociones y ponerme en el lugar del protagonista, suelo escribir de cosas que pasamos todos y cualquier puede sentirse identificado, la vida misma.
Yo también te seguiré leyendo!

Comentario por Elena




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: