Escapismo


Pubertad
21 mayo 2010, 9:13 am
Filed under: Ficción, Relatos breves

Está enamorado. Con la intensidad de los once años, cuando tantas cosas se viven por primera vez. Su vecina, Violeta, le sonríe cuando se cruzan en la escalera, y a veces, hasta le habla. Y él se marea y se pone colorado. Y luego cuando está en la cama y lo recuerda se siente feliz. No le importa que Violeta le saque diez años, es lo que él ha calculado, se imagina abrazándola, se imagina lo suave que debe de ser su cuerpo y sus labios. Se imagina que Violeta con lo bien que huele, sabrá igual. Ella deja rastro cuando sube o baja por la escalera, un olor dulzón como a caramelo de melocotón. Y él, cuando lo percibe, se para en el rellano y aspira el aroma, intenta retenerlo en su nariz.
Los martes y los jueves son sus días preferidos, su madre tiene clase y llega tarde, así que él sigue a Violeta. Sale del colegio y la espera en el portal, no sabe dónde va pero siempre es el mismo trayecto. Solo le da tiempo a seguirla durante media hora así que nunca llega al final de su camino.
Ese jueves él sigue su rutina y cuando ya le toca volver a casa, su madre le llama para avisarle de que se va a retrasar. Siente presión en el pecho, poder averiguar algo más de ella es emocionante. Va detrás todo el tiempo, a una distancia prudencial. Resulta que estaban muy cerca del final de su trayecto. Dos esquinas más allá justo donde acaba el barrio, Violeta entra en un local, parece que de copas. Él se coloca en la esquina de enfrente pero por la ventana del bar no puede ver nada. Decide apurar el tiempo que tiene, por si acaso. Cuando, a los quince minutos, ella sale del brazo de un hombre, se queda paralizado. Les ve cómo cruzan el descampado y se meten en un coche. Se acerca más. Por suerte, hay otro coche pegado que le sirve de escondite. Pronto solo ve la cabeza del hombre, y está de espaldas así que aprovecha para casi pegarse al coche. Y lo que ve le deja sin aliento: Violeta, su adorada Violeta, se está metiendo en la boca una polla enorme. No puede dejar de mirar, casi ni respira. El hombre la coge de la nuca y Violeta, dócil, saca la lengua y sube y baja los labios, alternativamente, mientras su mano aprieta aquello. El hombre gime un poco y pone cara de estar gustándole mucho. Él se empalma, no quiere hacerlo pero así es. Y, avergonzado, antes de pensar en nada más echa a correr agachado por todo el descampado.
Después, ya en casa, su madre se extraña que se vaya a la cama tan pronto, pero está deseando masturbarse. Y lo hace, pero mientras, no piensa en Violeta, sino en esa polla dura y enorme saliendo y entrando de su boca, esa polla llena de saliva, que a él le hubiera encantado saber chupar así.
Ahora evita encontrarse con Violeta, y cuando la ve, agacha la cabeza para no mirarla porque su vista se dirige indomable hacia su boca.

Anuncios

13 comentarios so far
Deja un comentario

Me ha encantado! Has empezado tierna y todo pero luego has vuelto a tu toque personal! Enhorabuena tíita 😀

Comentario por Ana

¡Gracias sobri! Ya sabes que la ternura está bien pero me cansa. 🙂

Comentario por Elena

Menuda revelación. Se me queda corta esa parte. Pobrín.

Comentario por ucomin

A lo mejor no es tan pobrín, hay cosas que es mejor descubrir en la pubertad.

Comentario por Elena

Consigues que me asombre la vida cotidiana!

Comentario por Altea

Gracias Altea, eso es un pedazo de halago.
Estamos tan inmersos en la vida que nos olvidamos que muchas veces es asombrosa.

Comentario por Elena

de acuerdo con Ucomin, “menuda revelación” y cuanta confusion después ¿no?

Comentario por Maria1

Bueno la pubertad y la adolescencia son siempre etapas de confusión para todos, incluida la sexual, a veces no sabes bien que es lo que realmente te gusta. Claro que eso también te puede pasar de mayor, 🙂

Comentario por Elena

La inocencia perdida en un instante y la llegada a la sexualidad de una manera directa y seguro impactante. Una etapa en la que se nos marca con experiencias como esta. Te sacude y sorprende, muy bien llevado.
Me atrevo a preguntar si el párrafo final debe salir?

Comentario por minicarver

¡Gracias! Si te refieres a la última frase, vi necesario ponerla, si no me resultaba muy brusco el final.

Comentario por Elena

Si, la frase final. Supongo que es mi deformación breve, lo que me hizo preguntar. OK gracias

Comentario por minicarver

¿Dónde ha quedado ese romanticismo, si es que lo hubo alguna vez? Muy buen cambio de registro

Comentario por miguel baquero

El romanticismo agoniza, Miguel. El amor inocente y los sentimientos puros son especies en extinción. Menos mal que siempre quedará alguien que lo intente preservar, aunque no sea yo. 😉

Comentario por Elena




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: